La llegada de los vehículos Stryker, cuyo costo ronda los cuatro millones de dólares cada uno, se considera un paso clave en los esfuerzos por combatir el cruce ilegal de personas y el tráfico de drogas.
De acuerdo con el Pentágono, los vehículos Stryker están diseñados para operaciones rápidas, con especial énfasis en detectar puntos críticos de cruce ilegal y áreas con alta actividad de narcotráfico.
"Este despliegue subraya el compromiso del Departamento de Defensa con la seguridad nacional, trabajando de la mano con el Departamento de Seguridad Nacional para asegurar la frontera sur," dijo el portavoz del Pentágono, Sean Parnell.
El modelo M1126, empleado en este despliegue, se caracteriza por un blindaje que protege contra armas pequeñas de hasta 14.5 mm y por su capacidad para adaptarse con protección adicional o sistemas de defensa activa. Además, su diseño lo hace ideal para el terreno variado de la frontera, destacando su robustez sin ser tan pesado como un tanque.
Equipados con tecnología de visión térmica y sistemas de observación avanzados, los vehículos Stryker cuentan con una capacidad de observación de 360 grados para la artillería y 90 grados para el conductor.
Los Stryker tienen espacio para 11 tripulantes y están armados con ametralladoras de gran calibre, siendo su misión principal reforzar la seguridad fronteriza mientras proporcionan soporte directo a las fuerzas de seguridad.
Noticias recientes de Estados Unidos, México, Colombia, Argentina, Latinoamérica y el mundo.